Compartimos esta habitación de luz amarilla, la música de
fondo, y la comida de la única tienda que encontramos abierta. Un silencio demasiado
largo, y una mirada que hace que el mundo desaparezca, la estructura de tu
cadera, la temperatura de tu piel, el movimiento de tu pelo alborotado, la
suavidad entre tus piernas, esa dulce sensación… El placer de sentir mi mano y
tu mano entrelazadas caer suavemente en las sabanas, y escucharte gemir entre
mis brazos.
Querida amiga lamento que te sientas usada, por que no me
sale darte un beso, o un abrazo luego del éxtasis. Se que has pretendido entender mi mal genio,
en estas situaciones, pero no puedo hacerte parte del odio que respiro; eres
parte del mundo perfecto de sombras que he construido para ocultar la verdad.
Este mundo nació cuando tenía 5 años, en ese entonces no lo
comprendía, quizás hoy tampoco. Él no
era mucho mayor que yo, solo éramos dos niños jugando, como tú y yo, entre una
gruesa cobija. Esa sensación que dentro del placer y la excitación algo está
mal, siempre existió, era su juego favorito. Su frecuencia y su ansia por
experimentar ¿de donde salían?
Es correcto. Lo intenté, pero mi madre no esta lista para
algo así, dudo que alguien lo este, se que ella hubiera matado a cualquiera, si
hubiera sido otra persona. Pero nadie esta listo para ver como la inocencia de
un niño viola la de otro. Eso no sale en las películas, sería un delito, pero
amiga mía, tristemente sucede.
Como todo juego de niños, en algún momento él se aburrió y no
volvió suceder. Crecí creyendo que fue un sueño, dudando de mí orientación
sexual, con una conducta sexual frenética, y con casi nulas relaciones
interpersonales por aquel acto atroz, y él, el que creció casi como mi hermano,
quien bajo un mecanismo de defensa, olvidó, lo sucedido…
Mi querido hermano, mi que-ri-do hermano cuando se le cuentó
a ella, no es con el objetivo que me escuches, no es con el objetivo de que
sufras. Sino porque sé que tus eras una víctima de alguien más. Y quiero ayudar a prevenirlo en otras personas,
y no quiero que les suceda.
Si el abuso sexual existe, dos de cada cinco personas han
sido abusadas sexualmente, en Costa Rica se presenta una denuncia al Poder
Judicial cada 80 minutos, lo que nos lleva a promedio 6537 denuncias anuales. Es
importante recordar que la que la mayoría de las víctimas, no denuncian estos
casos. A esto hay que añadirle que tres cuartas partes de los abusos sexuales
son intrafamiliares, si escuche a sus hijos e hijas, por que los abusadores son
las personas que menos se lo espera.
La prevención y la educación de esta gris cifra, es un
trabajo de cada persona, radica en la responsabilidad de educar a nuestros
amigos y amigas sobre esta realidad, del trasfondo jurídico, en ser claros con
nuestros hijos e hijas, y de generar espacios de comunicación, de fomento de la
autoestima y donde se eduque la sexualidad integral de las y los niños desde la
más temprana infancia.
No se lo caye... por favor...
Compartimos ahora, lo que somos, ahora ya sabes la razón de
mi conducta sexual desenfrenada, de la que finges quejarte y tanto disfrutas,
hora ya no tenemos mundo perfecto, pero al menos ahora estoy aquí completo…. PH:
la respuesta es sí…….

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