Será las ganas de seguir al mundo, o será las ganas de ir
contra el mundo, en mi generación ambas conductas son actos de rebeldía. La libertad
de escoger ya es por si sola una virtud, un deber, una esperanza y un temor. ¿Será que es una opción propia de un cobarde o
de un sabio el hecho de delegar su libertad a los demás? ¿Será posible escoger
no tener libertad?
Existen dos cosas de valor para mí en este momento, uno es
mi libertad. Y la otra tiene que ver con la idea de construir relaciones de
amor y de cariño. Es la mezcla de ambas ideas son la razón, por lo que estas imágenes
me han impactado tanto:
Eran cerca de las cuatro de tarde muchacha morena, de baja
estatura, de cabello rizado y de una mirada cabreada y una risa algo sarcástica,
iba entre gota y gota de sudor caminando por la acera cercana al mercado, con
una bolsa de verduras que era más grande de sus piernas, recuerdo que compro
algo a un vendedor callejero que estaba a mi lado. Dijo algo sobre que ya
no existía caballerosidad, y como estaba aburrido y necesitaba dinero me ofrecí a
ayudarle con su bolsa. Mientras caminábamos me contó que toda aquella bolsa era por
que iba abrir una soda, con la cual pretendía reunir un dinero para pagarle una
fianza a su negro como ella lo llamaba, el cual se encontraba preso en Panamá.
Me platicó de las razones por las cuales fue a la cárcel, golpeo con una llave francesa
al abusador sexual de su hijo. Recuerdo lo molesto que lo justamente poco justa
que es la justicia. Le pregunte si le
hacia falta, y me empezó hablar de sexo, además me dijo que su negro había dado
“vuelta” (es decir tuvo relaciones sexuales con otras mujeres) en tres ocaciones,
en los ultimos seis meses. Recuerdo que me dije- seguro la quiere- Luego me contó y me describió
con sus palabras como amaba a este hombre… solo pensé menuda dependencia.
Cuando me despedí de ella me dio cerca de cuadro dólares y yo le dije mire
usted que el amor es caprichoso, que cualquier hombre será feliz a su lado, cuídeseme
mucho.
Tiempo después me toco ir a visitar a mi hermanastro a la cárcel,
y aquí fue cuando todo tuvo sentido, lo primero que se ve al entrar por el área
de visitas del Centro Penitenciario la Reforma es una fila de personas, en su mayoría
mujeres, con bolsas del mismo tamaño de la muchacha que le lleve la bolsa aquel
día. Frutas, verduras, cigarros, dinero, drogas, que no llevan estas personas.
Al entrar al área de visitas del Ámbito A1, la cual es una cancha de baloncesto
con mesas y sillas plegables de mayas, justo ahí se desarrollaban estas
narrativas que solo se cuentan con imágenes. Algo que me fascina, es el hecho
de ver sentimientos tan complejos que nunca he sentido. Los rostros con sonrisas
decaídas, los besos más deseados que he visto, el hecho de como se toman de las
manos, las caricias donde el tiempo y espacio se detiene. Como decenas de
parejas comparten durante dos horas en una pequeña comida, el hecho de estar el
uno con el otro, para ellos es el instante cada varios domingo de compartir con
las personas que quieren, para mí, es la posibilidad de tener fe en el amor.
Ver como el amor vence las barreras del tiempo y espacio,
vence los errores y lo que alguien con algún estudio en psicología pueda pensar
de esas relaciones. Entender sin juzgar un sentimiento como de aquella muchacha
morena es algo brutalmente maravilloso. Es el momento donde no existe libertad,
pero si amor, y genera un aire, un instinto de libertad.
Alguna vez se preguntado: ¿Cómo es el amor de pareja en una cárcel?
Lo que sé es que son cientos de personas que visitan a sus parejas en centro
penal. Es amor u obsesión qué más da… Supongo que tomar el sol, es tomar el sol
aun que este nublado.
¿Sabía que, en Costa Rica, muchas mujeres presas, tienen sus
parejas en la cárcel de hombre y se conocen por medio de cartas? Pues sí, una
vez al mes más o menos, se trasporta a las mujeres a la cárcel de mujeres a la
de hombre para que las que tienen parejas compartan un espacio de cerca de cuatro
horas en una celda privada.... Le dejo un video al final, pues no soy capaz de
describirlo.
Por último, quiere agregar que las parejas homosexuales no
tienen este beneficio, y lo cierto, es que este uno de los derechos de los
cuales deben gozar las personas privadas homosexuales, imagínese, estar en una cárcel
y no poder ver a su pareja, y no tener un rato de intimidad. Solo por el simple
hecho de que su pareja es su mismo sexo. Si no le parece este tipo de
relaciones intracarcelarias, le suplico que tenga un poquito de empatía. Ya que
la perdida del amor y de la libertad, es parte del camino del odio y de la
violencia.
Enlaces: https://www.youtube.com/watch?v=xpqFbJ3xrpY
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